SUPERSTITIO

El vocablo 'superstitio', en su raíz latina, nombra a esta nueva serie poética y también a aquello que persiste y sobrevive como resto o testimonio. A la fe obstinada en signos cuya eficacia nunca termina de comprobarse, y a los cuales el autor transforma en materia poética, despojándolos de su sentido convencional para explorar sus dimensiones simbólicas, culturales e íntimas.
La siguiente narración seriada no organiza una reflexión sobre la creencia, sino una experiencia: la de habitar un mundo regido por fuerzas opacas, donde cada gesto ensaya una forma de protección frente a lo que ya se encuentra en curso. Cada poema despliega un inventario de rituales íntimos y heredados, de símbolos que prometen resguardo mientras revelan su fragilidad: amuletos que cuelgan como juramentos olvidados, monedas que deciden por nosotros, cruces y sales que apenas rozan el daño que buscan contener.
En ese entramado, la escritura se vuelve el talismán por excelencia: no porque asegure la salvación, sino porque insiste allí donde todo indica pérdida. El escritor, como un supersticioso de la experiencia, repite, invoca, dispone palabras como quien acomoda objetos cargados, aun sabiendo que ninguna combinación detendrá del todo la caída.
Amparado por la poderosa imagen que custodia la portada, el autor sabe que su palabra opera como un pequeño artefacto de resistencia —precario, cargado, inevitable—, donde aferrarse no indica garantía de sentido o de suerte, pero sí la única forma de no ceder por completo ante la disposición del azar.
1
Un círculo de tiza donde el mapa indique Salem
con otro idéntico a tu alrededor puede que sobrevivas
cada marca en el piso equilibra influencias
geometrías inestables, texturas de lo inevitable
como si fuera sagrado te comportarás
solo lo blanco y cristalino el dueño sabe conservar
mi casa ya fue protegida de todo el daño
la sal el diablo detesta
insípida, echada fuera y pisada por el más valiente de los hombres
a la postre, mata la envidia
la venganza es una rueda que termina donde vuelve a comenzar
y aquí está prohibido ingresar
2
Ya estaban completamente distribuidos
gustos y géneros que casi empiezo a romper
mi romance del siglo pasado fue escalofriante
toda relación consensuada es tonta dinámica de poder
en el centro del almanaque, un micro desajuste mundial
en otro día martes cualquiera y en cualquier habitación
trezidavomartiofobia no entiende razones
con malas noticias, señal de traición
tal vez no exista destino sin desatino
durante los últimos años nuestra lista de embarque solo supo empeorar
hasta hoy no he encontrado modo más apropiado de nombrar
la mala fama de tu amor
3
Actuar sin pensar, atar dos hilos
entre otras formas, tocar lo incierto
nueve veces alrededor del pulso
con ambas manos, lo cotidiano hechizar
sin separar la sal de la herida
porque no hay sangre si no hay deseo
mi sombra es una silueta de luz que enfermó
interrumpida la revelación
y aún así siento que sospecho
la fe es la certeza de lo que se espera
por más aberrante, nunca se divorcia
a la cabeza del delirio del corazón
4
La irresistible conquista
de las apariencias que te esfuerzas por mantener
los malvados, ya ves, raramente toman descanso
y del árbol del saber comen hasta atragantarse
superstitio, superstitio
la señal que te nombra el futuro borró
con una pizca de sal en tu hombro más hábil
al diablo supiste ahuyentar
superstitio, superstitio
el azar al que rezas apunta en tu contra
ni un segundo de presión implacable
vibra en el silencio posterior
no es solo otra oscura fantasía que tu perversa naturaleza proyecta
con la puerta abierta hacia su mortecino interior
hay cosas que es mejor no nombrar
en verdad no podría culparte, soy igual de pecador
5
Creer o reventar
algo a la altura de tu legado debes crear
algo real, algo tan falso
como una fotografía de lo que pudo haber sucedido
cuando es necesario un crimen, una representación
siempre intuí quién de todos primero caería
al corazón no hay herida que falle
más no querrás saber, a manos de quien
porque en la inminencia sigo a merced
es el martillo de Dios, mi amor
¿qué clase hombre será?
el hijo adoptivo menos querido de la ciudad
¡qué triste es inspirar lo que no se siente!
severos daños que en la conciencia pesan
hasta el día de hoy he hecho todo lo posible para desagradar
a las familias de buen apellido
cuando toda la miseria del globo terráqueo se reduce
a tu drama personal
tan difícil me resulta encasillar
los sentimientos filiales de un parricida
En progreso...