SUPERSTITIO

El vocablo 'superstitio', en su raíz latina, nombra a esta nueva serie poética y también a aquello que persiste y sobrevive como resto o testimonio. A la fe obstinada en signos cuya eficacia nunca termina de comprobarse, y a los cuales el autor transforma en materia poética, despojándolos de su sentido convencional para explorar sus dimensiones simbólicas, culturales e íntimas.
La siguiente narración seriada no organiza una reflexión sobre la creencia, sino una experiencia: la de habitar un mundo regido por fuerzas opacas, donde cada gesto ensaya una forma de protección frente a lo que ya se encuentra en curso. Cada poema despliega un inventario de rituales íntimos y heredados, de símbolos que prometen resguardo mientras revelan su fragilidad: amuletos que cuelgan como juramentos olvidados, monedas que deciden por nosotros, cruces y sales que apenas rozan el daño que buscan contener.
En ese entramado, la escritura se vuelve el talismán por excelencia: no porque asegure la salvación, sino porque insiste allí donde todo indica pérdida. El escritor, como un supersticioso de la experiencia, repite, invoca, dispone palabras como quien acomoda objetos cargados, aun sabiendo que ninguna combinación detendrá del todo la caída.
Amparado por la poderosa imagen que custodia la portada, el autor sabe que su palabra opera como un pequeño artefacto de resistencia —precario, cargado, inevitable—, donde aferrarse no indica garantía de sentido o suerte, pero sí la única forma de no ceder por completo ante la disposición del azar.