Octubre '26 - Baltasar Comotto presentó "Software Marginal" en Casa Suiza de La Plata

La honestidad de un músico puede medirse, entre muchas variables, por su voluntad de defender en vivo las composiciones nuevas, aquellas que todavía no han conquistado la familiaridad de los oídos, pero que reclaman un espacio propio en el imaginario de su audiencia. En Casa Suiza de La Plata, Baltasar Comotto asumió ese desafío, lejos de cualquier zona de confort y sin refugiarse exclusivamente en las certezas de un repertorio consagrado. Teloneado por Las Alas de Ícaro, el guitarrista, compositor y cantante desplegó una propuesta atravesada por la necesidad de explorar, arriesgarse y poner a prueba una obra inédita para muchos de los presentes: su flamante sexto álbum de estudio, "Software Marginal", editado el pasado 27 de octubre.
La presentación propuso una experiencia sonora que encontró en sus últimos trabajos discográficos un territorio común. Una decisión artística que merece ser reconocida: la de apostar por las composiciones recientes, sostenerlas sobre las tablas y permitir que comiencen a construir su propio recorrido en la experiencia compartida con los concurrentes. Así es como Comotto, acompañado por Macabre (bajo y programaciones) y Mique Nosek (batería) dio forma a un repertorio contundente, fuertemente anclado en su nuevo opus y en sus dos predecersores, "Empezó la Cacería" (2022) y "El Exilio del Jaguar" (2024). Sucesivas entregas que comparten una estética reconocible, tanto en sus texturas instrumentales como en una lírica que configura un universo expresivo singular.
Al frente de su formación, Comotto se desenvolvió con la soltura de un frontman que conoce las posibilidades de su instrumento y las múltiples direcciones hacia las que puede conducirlo. Guitarrista eléctrico de personalidad definida, surca sus composiciones con autoridad, alternando pasajes de intensidad, exploraciones tímbricas y climas que permiten reconocer una búsqueda compositiva en permanente movimiento. Su prolificidad también habla de esa inquietud creadora: tres discos editados en apenas cuatro años y el anuncio de próximo material a la vista: en lo inmediato, el videoclip de la flamante "Pirámide", filmado en Chapadmalal y Mar Azul, junto a Jeremías Mayo, y, más adelante, un nuevo trabajo de estudio que ya comienza a tomar forma.

En una parte central del show, un segmento dedicado a ilustres figuras del rock nacional permitió establecer un diálogo entre las raíces de una tradición musical y sus posibilidades de continuidad. La huella de quienes abrieron caminos de forma fundacional y constituyen el horizonte luminoso de una genealogía que sigue siendo faro pudo ser apreciada mediante la reinterpretación de valiosas piezas. Hay un gesto particularmente loable en ese reconocimiento: Comotto sabe de dónde viene y reconoce la herencia artística de quienes lo precedieron. La memoria sonora dejó, entonces, de ser un ejercicio de evocación para convertirse en una fuerza incontenible, capaz de alimentar nuevas composiciones y revitalizar al género.
El compromiso del cantante atravesó la velada y excedió los márgenes estrictamente musicales. Entre composición y composición, Comotto pronunció acertados mensajes acerca de las guerras que azotan al mundo, los peligros asociados al consumo nocivo de las redes sociales y la responsabilidad ciudadana que implica elegir, mediante el voto, a quienes nos gobiernan. Intervenciones que expresaron una mirada atenta sobre el presente y reivindican la posibilidad de que un espacio de actuación también funcione como lugar de reflexión, toma de posición y conciencia colectiva. Su palabra no apareció disociada de la sonoridad: ambas dimensiones participaron de una misma voluntad expresiva.

Como apostilla de una vivencia que, también, se construye desde la cercanía, el encuentro con los asistentes permitió apreciar de otro modo la dimensión artística de uno de los grandes guitarristas del rock nacional. En esa proximidad, transgrediendo los límites del escenario y sin las distancias que suelen imponer los espacios de mayor escala, emergió la posibilidad de valorar tanto su destreza instrumental como su personalidad interpretativa. Con contundencia, Comotto sostuvo su impronta sin permanecer inmóvil en ella: buscó, ensayó, transformó e interpretó de principio a fin su nuevo disco. Ceremonia completa.
El público local supo reconocer la entrega y agradecer como las circunstancias ameritan. Baltasar lo hizo de nuevo: la música ya entró en nuestro cuerpo y ahora es un instrumento más que solo nuestros oídos pueden escuchar.

Próxima fecha: 5/11 en Congo (C.A.B.A.)
Setlist:
ESTO ES LO QUE QUIERO, ESTO ES LO QUE TENGA
IMPACTO EN EL CONTROL
AUTORREVELACION
PIRÁMIDE
SIN PENSAR
SOFTWARE MARGINAL
ME ATREVERÉ
LAS CENIZAS
WAR
NARCO
EL EXILIO DEL JAGUAR
CEMENTERIO CLUB
OSTENDE HOTEL
VENCEDORES VENCIDOS
BLUES
ANTIKRISTO
NO TE CREO
METAL
