MATRIZ CURATIVA

18.06.2026

"Matriz Curativa" sugiere un cambio íntimo y necesario, donde la transformación nace del dolor y no de la comodidad. En esta nueva serie poética, la intención puede claramente leerse como el proceso en el que una herida se vuelve tránsito, el quiebre se convierte en movimiento y la identidad se reescribe sin borrar sus marcas. No se trata de una curación limpia o inmediata, sino de una mutación lenta, a veces molesta, en la que el cuerpo, la memoria o la emoción aprenden otra forma de existir. La cura, en este sentido, no elimina lo vivido: lo transforma en una nueva manera de habitarse, más consciente y resistente.

Atravesar el dolor físico, convivir con él, modifica toda percepción de uno mismo y de aquello que lo rodea. En este sentido, durante el último año, la escritura surgió como un cauce para sortear dicha experiencia, un espacio donde la fragilidad, la incertidumbre y el sufrimiento pudieron transformarse en lenguaje. Los poemas que a continuación se despliegan conforman la resultante de esa búsqueda: el intento de convertir una experiencia corporal en una materia poética capaz de trascender lo individual.

En este marco conceptual, la creación poética y la escritura se presentan como un canal sanador y de permanente reinvención, un espacio donde el lenguaje permite nombrar lo que duele sin fijarlo para siempre. A través del siguiente poemario, escribir se vuelve un acto de escucha interior: al poner en palabras la experiencia, esta se desplaza, cambia de forma, pierde rigidez. La poesía no cierra las heridas, pero las hace respirables, las vuelve materia sensible que puede ser alterada, una y otra vez. Así, la escritura se convierte en proceso de expresión: un laboratorio donde la identidad se discute y se recompone, encontrando en esa reinvención constante una forma de cuidado, resistencia y continuidad vital.

En las siguientes páginas se percibe una búsqueda de formas superlativas de experimentar el lenguaje, un ejercicio sostenido de escritura que no teme combinar textos y dialogar con materiales literarios de diversa índole, integrándolos en una arquitectura propia. "Matriz Curativa", de esta forma, se erige como la confirmación de una voz que ha sabido sostener, con firmeza y continuidad, la consistencia de su trazo poético, construyendo año tras año una mitología personal reconocible, orgánico y en permanente expansión.

Tramo a tramo, el presente volumen encarna, el regreso a la fuente —a la raíz íntima de la palabra— y, en simultáneo, la necesidad de urgente ruptura, como si cada poema supiera que sólo puede sanar aquello que se atreve primero a desarmar.


1

No estoy en lo cierto

una raya cruza de principio a fin el primer verso

y el jodido comité de siempre en mi cabeza

dice que fracasaré

bajo un cielo rutilante y un atisbo de mil ojos

puedo echar a perder de improviso el letargo

y estropear a tope el caudal

hasta hacer lamentar la fuente

¿quién puso el más allá en mi boca y quién esta inmensa responsabilidad?

¡ya estoy yo para pretender mover montañas!

desde entonces hasta hoy he sabido que el secreto sigue siendo

escribir aquello que mañana dejaré de ser

mientras tanto sigo aquí, tan solo un paso detrás

bostezando sobre el rostro de Van Gogh, lo banal y lo existencial

soy un eco ahogado en la misma miseria

de la prometida falsa eternidad

2

De la gloria a la desgracia

de tu propósito tan solo te separa

unas pocas decisivas decisiones

o una docena de cartas rechazadas

de tanto fallar

mi métrica y mi expectativa van a hacerme miserable

revés tras revés

la mitad de la historia de un gran artista nace por error

no pretendo milagros

un escritor es un héroe de guerra jamás condecorado

y una página en blanco, la excusa perfecta

¿crisis de inspiración?

como tal no existe, multiplica tu ingenio

o malogra otro regreso al mismo punto de conflicto

el camino contrario del verbo

nueve versos nuevos

3

Crear poesía en pentagrama

desplazar e inspirarse en la ladera de una montaña

sabiduría en millones de años erosionada

¡con lo que cuesta torcer el alma!

lo que hoy me invade es una calma sobrenatural

entre fisuras y simulacros de conexión

en este vértigo moderno busco tan solo

callar toda obviedad

elemental en mi paisaje sigue siendo permanecer ajeno

tengo urgencias curativas, metamorfosis creativas

formas perdidas de lo querido que un verso explora

sin próxima solución

madre adoptiva

¿podré con paciencia esculpir lo inútil de mi posteridad?

tan incomprensible y monumental

es obra del humano errar

4

Un trance de viaje mental por camino de ayahuasca

mis pupilas dilatadas

si la boca no pregunta, nada veo alrededor

en los días de febril escritura, designar por decantación

la total fertilidad en versos

mística y física labor

secuencia de cambio y celebración

arte de alto valor

naturalmente soy

el encargado en sellar la unión

entre la lluvia y la tierra

¡ese ático resplandor!

5

Sobre la línea de Karman

a unos trescientos ochenta y cuatro mil pies del suelo

autoeyectado de mi centro cerebral

todo lo puedo imaginar

incluso envejecer, entre la valoración social y la falta de sexual atractivo

con elegancia puedes desperdiciarte

lo que lleva a un hombre a encerrarse por autopreservación

no siempre reclama para sí la suficiente diversión

sin la mejor de las recetas a mano para masajear tu ego

y disuadir otra crisis de confianza y van…

por cada hora consagrada al cotidiano y compulsivo acto doméstico

¿será la mediana edad?

hiperactividad creativa

he venido a cumplir mi tarea terrenal

y así lo será hasta que llegue el día en que resulte igual de útil muerto o vivo

la ley de gravedad no tiene humor ni el más mínimo sentido 

6

Cuento de nuevo y comienzo de cero

reciclo el metal, los mejores días quedaron detrás

entre sobresaltos y sin más sosiego

retorno al vacío de cada dos de enero

al otro extremo del incordio persisto esperando

alguna clase de devolución universal

palabras que son el sostén y el satélite

a medio camino del desastre

hoy que el tiempo es dinero y casi no quedan

lugares a salvo de la impaciencia y la emergencia

en este baldío abandonado de la mano de Dios encuentro

otro fascinante cruce de imágenes

desde el margen claramente se revela la carroña y lo atroz de mi ciudad

combustible creativo a la intemperie del vértigo

allí debajo todo es tierra de nadie

los siguen matando con balas y de hambre

7

Otro día intocable pasa

otro igual será mañana

de nuevo el fantasma en mi cuerpo

afuera el sol desaparece cada vez más lento

el centro mudo está envuelto

en una paz de nuevo orden mundial

y mientras el curso de los hechos giran alrededor del tira y afloje de siempre

por alguna extraña razón no desespero

así es el blanco de enero

de último fragor y encierro

a toda máquina escribir sin tener del todo en claro

si el vacío es un refugio o una sima de mi alma

En progreso... 

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