Julio '26 - Luis Salinas en concierto (Casa Suiza de La Plata)

03.08.2026

Luego de una intensa actividad artística que incluyó presentaciones en distintos escenarios del país y del exterior, el excelso Luis Salinas atraviesa uno de los momentos más inspirados de su carrera. Con una serie de conciertos que lo encuentran recorriendo nuevas composiciones y revisitando algunas de las obras más emblemáticas de su repertorio, el guitarrista argentino vuelve a confirmar por qué es una figura imprescindible de la música popular contemporánea.

Dueño de un lenguaje inconfundible, Salinas construye un universo donde diversos géneros e influencias dialogan con absoluta naturalidad. Cada presentación se convierte en una celebración del riesgo artístico y la emoción compartida con el público. No existen dos conciertos iguales: la escucha, el instante y la libertad creativa son el motor de una propuesta que desafía cualquier clasificación posible.

En esta nueva etapa, el músico presenta material de "Hay que seguir", un trabajo que sintetiza su permanente búsqueda expresiva y su manera de entender la música como un espacio de encuentro, generosidad y belleza. Acompañado por músicos de gran nivel e invitados especiales en distintas funciones, el compositor bonaerense reafirma una estética que privilegia la sensibilidad por encima del virtuosismo, aunque ambos convivan de manera natural en cada interpretación.

En la cita platense, pautada para el pasado viernes 24 de julio en Casa Suiza, el encuentro musical apareció como un territorio abierto a la improvisación. Sobre el escenario, el tecladista Javier Lozano y el percusionista Alejandro Tula, habituales acompañantes de Salinas, construyeron junto al destacado protagonista un diálogo de gran riqueza instrumental, al que se sumaron como invitados especiales los platenses Néstor y Omar Gómez en cuerdas, aportando nuevos colores y una profundidad sonora que por momentos convirtió la propuesta es un verdadero ensamble deluxe.  

El virtuosismo desplegado constituyó una herramienta al servicio de la expresión; la exquisitez instrumental de los músicos permitió que cada pasaje tuviera una identidad particular, con momentos de enorme sensibilidad y otros de desbordante energía.

El recorrido musical atravesó distintos paisajes: los boleros, el jazz, el blues, la chacarera con sentido de fusión, revelaron estadios de un viaje donde cada género encontró su propio lugar. A través de un show que se extendió por más de dos horas y media, el músico entrelazó anécdotas sobre las composiciones propias "Santa Cruz", "Zamba en Mí" y "Santa Lucía"; peldaños creativos de un músico profesional e itinerante, un artista acostumbrado a transitar caminos diversos y a nutrirse de cada experiencia.

También, hubo espacio para la memoria y el reconocimiento. La mención a Topo Rodríguez, talento especialísimo y recientemente fallecido, abrió una reflexión sobre esos músicos fundamentales que muchas veces no reciben el reconocimiento que merecen, pero cuya huella permanece indeleble.

Con más de cuatro décadas de trayectoria, una discografía reconocida internacionalmente y el respeto unánime de colegas y críticos, Luis Salinas continúa expandiendo los límites de la guitarra argentina. Su presente artístico confirma que la madurez creativa no implica repetición sino renovación constante, y que cada escenario represente un territorio de favorable descubrimiento.

Cada concierto es una invitación a disfrutar de una música despojada de toda etiqueta; a dejarse sorprender y a compartir una experiencia irrepetible, donde la emoción ocupa siempre lugar central.

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