DESHORAS (reprise)

Hay palabras que no llegan a su tiempo, o quizás llegan siempre fuera de él. "Deshoras" es una de esas: una grieta en el reloj, un territorio donde lo postergado respira y lo inconcluso insiste. Bajo su amparo se reúnen estos textos que, durante el último lustro, han permanecido suspendidos entre el impulso y la duda, entre la primera escritura y la revisión nunca terminada. Son fragmentos de una voz que, aun interrumpida, no dejó de reescribirse con el correr de los años.
Inicialmente concebidos de forma independiente durante el año 2022, los textos que conforman esta serie experimentaron diversos estadios. Gran parte de su estructura original pasó a formar parte de proyecto poético simultáneo (la trilogía "Infinito") que modificó su denominación original y los reorganizó dentro de un nuevo marco. Transcurrido un considerable lapso, parte del material entonces descartado fue recuperado y reelaborado para su publicación, operación que permite reponer la existencia de aquella serie intermedia, perdida, inconclusa, posteriormente diluida en la vorágine del proceso creativo.
¿Qué empuja ahora a cerrarlos, a ofrecerlos al mundo? Tal vez no sea la voluntad de concluir, sino la necesidad de aceptar que toda obra es, en esencia, una forma de inacabamiento. "Deshoras" nace, entonces, como un gesto de reconciliación primaria: con lo imperfecto y lo demorado; lo que encuentra su forma en el mismo acto de ser compartido. Hay en este impulso una urgencia íntima, una suerte de cansancio ante la postergación, pero también una lucidez renovada: la comprensión de que el curso cronológico no ordena, apenas revela.
Las composiciones que habitan "Deshoras" recorren múltiples territorios. La memoria —con sus pliegues, sus olvidos y sus regresos inesperados— aparece como una corriente persistente. El amor, en sus formas más frágiles y también más obstinadas, se entrelaza con la pérdida y el deseo. Hay también una reflexión sobre el propio acto de escribir: el silencio, la suspensión, la reescritura como forma de existir en la palabra. Y, atravesándolo todo, una sensibilidad marcada por lo cotidiano: lo mínimo, lo aparentemente trivial, que a deshoras revela su profundidad.
"Deshoras" no es un cierre, sino una apertura. Un modo de decir y un recuperar. Porque hay textos que solo encuentran su lugar cuando el tiempo deja de ser tan solo una medida.