AUTORRETRATO

24.01.2024

I

Mi plan de vida no es

oprobio elemental de los demás

el honor son las cosas que tengo

entre manos y ya

bajo la lengua traigo

lo que cada lector quiera ver

preguntas pendientes que permanecerán

y todo su espesor carente de sentido

en circundante fealdad

palabras con filtro oscurecido

la razón es natural

el futuro primitivo

no soy un ser sociable

desprogramable

me aburro con facilidad

de lábiles ficciones de humana apetencia

y ni hablemos

del segundo imperativo

un trastorno sexual extendido

no sé cómo se resolverá

presiento esto ha sido todo

tapujos de amores prohibidos

¡qué bello es morir!

sé hacerlo en silencio

hasta terminarlo de un bocado

amar es prohibido

sentimental en extremo, costumbre

quizás no duremos

en el día primero el pasado entero suprimí

fue nuestra peor versión

pragmática e intempestiva

del mismo maldito cuento

iguales y libres nacimos

para acabar siendo

la historia de nuestra opresión

en declive indeclinable


II

Esto antes que un arte

es alfabeto en construcción

y lo que no transformas

te somete

cuando las palabras correctas

se convierten en literatura obsoleta

forzándome a asumir

el rol que me desmerece

no impostaré inocencia

autorretrato y auto marginación

nací en el lado equivocado

de la historia que escuché

difícilmente puedas ser

la herida y el cuchillo a la vez

ni toda profundidad es posible

de recuperarse y habitar

en este tiempo solo he sabido

escupir verdades en verso

cuando cada libro se ha vuelto

otra celda solitaria

retratos escalofriantes

guardo en compartimentos

incurriendo en el asco

que toda porosidad profiere

atragantado, nuevas líneas mastico

cada quién con su pasatiempo

hay ciertas destrezas que me endurecen

sexo atlético de Kama-Sutra

para llenar horas muertas

con buen gusto y te diré

si no vas a comer de una puta vez

deja que los demás lo hagan por ti

cuarenta años después

me he repuesto

soy la parábola de esta antena

desbocada pero erguida

como un trazo de electrocardiograma

manualmente alterado

con diabólica sutileza

sujétate fuerte

o lo más lejos posible

¡arrójame!


III

El ojo estrábico

induce un tenue movimiento

y el ciego espantoso de Brueghel

ya no puede recobrar

la frescura antaña

de aquel tiempo declarado genial

aquí nadie se muere

a no ser que no tengas Dios

fusiles de asalto y violencia narco

la mustia decadencia que mañana seremos

no pretendo que se brinde justicia

en el talk show de turno que jamás veré

la parábola guiará directo hacia el hoyo

y no por ello subestimes

la pobreza voluntaria en los bosques

aunque nadie nos visite en verano

mi mente es mi pasaporte

caduco pero conveniente

este barrio se ha vuelto

el último de los tugurios

créeme que a estas horas

entre ladridos de perro se pasa

más que desapercibido

eligiendo qué no mostrar

soy la contrapartida secreta

de lo visible hasta lo risible

probablemente

un poco sádico

con menos orgullo que razón

ya no soy aquel que fui

y no confiaría en mí mismo allí afuera

es cierto que la idea

de un condenado a muerte

de los dedos siempre se escapa

todavía no descanso hasta encontrar

poesías de perfecta métrica

un hombre solo ante el papel en blanco

no hace más que temer

o lo que es igual

se carga el mundo para después

cargarse a sí mismo


IV

Evitaré por definición

lo confuso y obtuso

las historias son de cada quien

no voy a contar lo que a ti te ocurrió

nunca me parecí tanto a mí

como cuando intenté ser distinto

¿a quién no le agota actuar?

si hasta los caballos desbocados

con el tiempo van perdiendo

la respuesta esperable

por abatimiento temperamental

y este borramiento social

a las claras terminará

con la contusa obviedad

lugares comunes de recurrencia

acostumbrado a ser acribillado a preguntas

tengo decidido pedirte que no lo escribas

pero permíteme una sana masturbación

depositaria de tu terminal deseo

por mi parte me hago cargo

de cada segundo empecinado

como buen hombre de recursos

suele posponer el más estrepitoso

de los fracasos anticipados

harto de la parte que más conozco

el difícil arte de hacerme entender

del papel a la pura convención nos vamos

sabrás siempre dónde encontrarme

mis palabras son la sede

y lo único que harán es avivar el fuego

para que al menos puedas

calentarte las manos


V

El día en que la naturaleza imite al arte

genitales y talento no serán intercambiables

pero si me pides uno el otro podría darte

penetrándote hasta el aburrimiento

te persuadiría

o al menos creería ser

en cada espasmo de tu entrepierna

una obra acabada, es indemostrable

también cada individuo

en esta inquieta aglomeración

balas o palabrerío elijo

para una efectiva disuasión

ninguna duda ha de caber

un pequeño genocidio no puede

valerme la pasión

en estos años he perdido

el rostro entero en el maquillaje

me refiero a la absorción total

del material del que dispongo

arte termita contra elefante

como lo efímero sobre la piel

ya no guardo rastros del retrato que colgué

ni un ápice de la mímica

de un hombre al cincuenta por ciento

mi cimiento poético lleva el peso de la acción

concatenada

hacia adelante, hacia nuevos errores

a salvo de otra musa de aquellas

que no precisamente

en la frente besan

que con la mente en blanco llego

que con la mente

en blanco

en blanco llego

y con la mente en blanco

me voy


VI

Desdiciéndome

y dilapidando años

he sabido hasta aquí simular

la voz de mando en alto

un libro, nada más tengo

para probar mi sangre

ya pagué caro el elogio almibarado

tantas palmaditas en el hombro

que hasta el perro pavloviano

descontroladamente saliva

diatribas aparte, gajes del oficio

o ataques despiadados

a expensas de cazadores de autógrafos

y cronistas asalariados de folletín

como moscas zumbando

frente a una troncha de carne cruda

imperdonable es haberme convertido

en un profesional

del arte de fingir bajo el reflector

¡cegándote de veneración!

hay de quienes preferiría no hablar

energúmenos fabricantes de escoria

no comprenderán el ocio creativo

nunca lo harán

rubricando apostillas de animadversión

el perfume de la perversión que aspiran

es otra fuerte connotación

por mi parte estoy listo

ya no soy aquel que fui

he mutado en otro individuo

que escribe acerca de mí

desechable no es poesía

rudimentaria y ruda

ni existe vía indolora de acceso

de esto se trató todo, en exceso

a veces no debo

categorizar con anestesia

¿quién será quién reciba la consagración?

sin la protección de su excelencia

hay miles de lenguas sedientas

de chupones y bourbon

equipara a un buen pasar

en mis manos, por lo menos

quiero un joystick o un peyote

preferible es suplantar

los horrores de la realidad


VII

Me he pasado el día escribiendo

frenéticamente

las únicas dos palabras que pude

y a ti no te importa

lo típico que pretendo es ordenar

esta composición transicional

con una canción debería ser posible

sobrevivir a la erosión

dieciocho centímetros por encima estoy

del nivel del mar abierto en dos

no existe lugar hacia donde escapar

de la débil expectativa

de un tercer acto mal concebido

para terminar peor

como cualquier exabrupto se ajusta

es mejor que no...

si adivinas en qué pienso

te corromperás para siempre

y de tu saliva cayendo al suelo

brotará otra especie de final

literario, textual y carnal

¡el valor de un suceso inextricable!

por mi parte no llevo

nada de ropa interior

así será más fácil escalar

la cumbre está repleta de indecencia

y cada quien se carga como puede

mientras otros en la fila

siguen haciendo lugar por mí

la parte más ridícula

del amor y el odio a la vez

es la cama que dejamos vacía

a la palestra, una capilla ardiente

hoy todo lo que necesitas

es un toro para la monta

y que no eyacule pronto

pero no quieres dejarme

ni quiero dejarlo aquí

tragando agua helada

los matarifes están tal que ya

y el héroe de tan triste

al final muere solo

como siempre

yo


VIII

Hube de rascar un poco más

para salir a flote

con el fin de poner de manifiesto

un problema de inestabilidad

no es solo el agua al cogote

de todo este tiempo que llevo

las de perder

sé muy bien cómo permanecer

pacífico en el rito

y así seguir jugando

sin dejar de moverme

hasta quedar ciego y exhausto

el niño narrador que fui ha muerto

y el placer de la regresión me fue negado

por la involuntaria selección

de todo lo que la escritura quema

con otra idéntica escena me bastará

porque ya es hora de elegir

entre el complejo del neurótico

o el cuento del pervertido

ahora pasemos a hablar de la mentira y el cuerpo

de todo lo pequeño por el falso miedo

la memoria veraz nunca tuvo piedad

del boca-oído que supe crear

si lo hice fue para olvidar

a los fines expresivos, la sola utilidad

un puesto de socorro al que acudir

constantemente

y está en mis planes esa última poesía

que sea capaz de prolongar la emoción

allí donde la palabra cese

en darme un trato justo

o lo que es peor

ya no me pertenezca

y no por ello renunciaré

a encender la luz del instante antes

tan cerca estuve de perder la identidad

recalculada

dos pasos adelante y uno hacia atrás

por lo pronto, un buen sistema

cada nuevo verso es la remota condena

del bisonte de Altamira

porque así funciona la caldera

primero, no debo, repetirme jamás


IX

En un imperecedero instante espectral

la espera estacionada comprimí

y toda obviedad se despidió

del desconocido que vive dentro mío

el final de efecto que pedí

fluctuó a escasos milímetros del principio

y a tiempo acude la inspiración

ungiéndome de gracia

otra piedra de locura he extirpado

¡matar para crear suele ser brutal!

de mi parte un soplido y la trayectoria

en el primer minuto, el oficio de escritor

por el ojo de una aguja traspasarlo

solo así llegar adónde nunca fui

mientras la ambigüedad no busca otra cosa

que justificarse para encasillar

por ti vendré y seré tal como lo has visto

en lo ajeno se posa la mirada de lo que no pesa ya

a cielo abierto ha caído sobre mí

el mal sagrado de una fuga epiléptica


X

El otro es un hombre idéntico a mí

tan débil y triunfante a la vez

la perfecta imagen que supo Dios

desarticulada por el pavor que da pensar

nuestra condición de excepción

contradictoria pero complaciente

en razón de una acción que no se aparte

de su consecuencia más lógica

y se reproduzca hasta convertirse

en un enigma de simétrico espiral

propia es la necedad de corromper

lo que a cada quien define

el poder está en matarlo

distinguiendo la máscara del velo

el otro lo sabe

y quiere todo lo que tengo

mi estilo es una zona de referencia

que difiere si se aleja

de la norma establecida

por el verbo designar

el espacio en común que no encuentro

cabe en una sola página

hoy ya no tengo más pretensiones

que un pronunciado torcimiento

en sentido inverso, la ironía

o su oculta perspectiva

entre la admiración y la copia

somos todos inquilinos

y la fidelidad tal vez sea la menos constante

de las virtudes al alcance

este es mi tiempo de iniciación

un punto de fuga inusitado

lo que fui y hubiera querido

el otro está solo, de lado a lado

yo desatado, he desandado

el camino más largo que recorrí

siempre que hacia adentro me repito

en recursivo infinito


XI

Todo el tiempo posible

he pasado pensando

en una lista interminable

de cosas más importantes

que tu propia seguridad

a punto de ser vulnerada

y temo que hoy incruste de lleno

¡ah, la mala insignia!

lo hubieras hecho en mi lugar

este es el momento justo para decírtelo

la pregunta que elegiste resistir

¿cómo se aprende a mentir mejor?

¡vaya incomodidad!

el principio inclaudicable de mi libertad

es no acabar como comida

y en el país más caníbal del planeta

cada quien asimila su cordero como puede

mi deber es desobediencia civil

nunca me verás balbuceando

tonterías complacientes

frente a oídos complacientes

porque de azúcar no es la píldora que llevo

ni cederé a convertirme

en lo que estoy tratando de combatir

hasta que una voz ordene

¡alto el fuego!

la moda de matar al mensajero

y cada cual a tono con su ego

porcentajes repartidos

en adelante marcharemos

por la senda dividida

no me interesaría compartir

el resto de mi vida

con un hombre que no conozco

nada distinto a lo que puedas desear

es todo lo que tengo para dar

énfasis rubricado o terrorismo verbal

uno a uno, mis principios

biempensantes señalaron

a las multitudes prefiero el individuo

el dueño absoluto fue Thoreau

yo soy lo que escribo

el leitmotiv definitivo



 

EN PROGRESO...